Summer Camp

Voy a ser sincero nada más comenzar: asistí a ver Summer Camp con las expectativas bajo mínimos porque pensaba que sería la enésima película de adolescentes en un sitio recóndito que van cayendo como moscas por una amenaza externa. Que el productor de este film fuera Jaume Balagueró me hizo pensar que esto sería una extensión de su famosa saga Rec (con infectados muy violentos) por lo que original que digamos… pues como que no. Incluso dentro del slasher tenía reciente mi decepción con Green Room por lo que no esperaba gran cosa de la presente propuesta. El único punto que podría resultar más llamativo era ver el debut como director de Alberto Marini, hasta ahora más conocido por su trabajo con guiones tan acertados como los de títulos como Mientras duermes y El desconocido.

Pues bien, al final mis recelos estaban injustificados: no voy a tildar a esta película de obra maestra, y tampoco se puede decir que invente nada nuevo, pero jugando con elementos de género que uno ha visto hasta la extenuación se consigue algo muy dificil actualmente, que es mantener la atención del espectador durante su muy ajustado metraje (83 minutos que se pasan en un soplo sin apenas darte cuenta) Y eso pese a que la voz en off inicial me hizo recordar a El proyecto de la bruja de Blair, por lo que el destino de los personajes queda sellado casi desde el comienzo (tranquilos, no es spoiler, otra voz en off en los títulos de crédito finales planta la semilla de por donde podría ir una hipotética secuela y/o precuela)
(más…)

Dame más

-- Publicidad --