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Coco

A principios del 2015 se estrenó una película de animación titulada El libro de la vida que tuvo un nivel de éxito más bien escueto (recaudó a nivel mundial más o menos el doble de su presupuesto), aunque fue bien recibida entre cierto sector de la crítica (en el cual me incluyo) Producida por Guillermo del Toro, el citado film nos acercaba a una festividad tan tradicional como es el Día de los Muertos en Mexico desde un punto de vista optimista en una historia tan vibrante como brillante que en su momento llegué a premiar como la mayor sorpresa de aquel 2015. Por eso tengo que admitir que esta 19ª producción de la factoria Pixar venía con las evidentes expectativas comparativas con la antes mencionada El libro de la vida (¿sería “más de lo mismo” o tendría algún toque original?) a lo que añadir la tendencia actual en la compañia del flexo para sacar réditos (o sea, ingresos) de fórmulas conocidas que no arriesgarse con nuevas propuestas (claro ejemplo de lo cual es la serie de secuelas de algunos de sus títulos más populares en los que están ahora enfrascados)

Dando una de cal y otra de arena, si hace unos pocos meses Pixar nos presentó Cars 3, un título tan solo correcto que entraría dentro de ese “uso” de una marca comercial, más allá de un resultado que lucía más en su apartado visual que en el argumental, con esta Coco es todo lo contrario, ya que estamos ante una película que no solo es soberbia a nivel visual sino que resulta tierna y emotiva en lo que nos cuenta (y como lo hace) Con una historia ambientada en esa celebración del Día de los Muertos tengo que admitir que la misma sería toda su semejanza con la antes mencionada El libro de la vida (a lo que sumar el evidente hecho de que ambas sean películas de animación), por lo que aunque no podamos decir de Coco que sea una obra maestra, son tan comprensibles sus pequeños defectos que uno no puede menos que recomendarla para todo tipo de público, ya que tras un inicio realmente prometedor se le puede achacar cierta bajada de ritmo en su tramo medio (lo que no es obstáculo para que el desarrollo funcione de manera muy conveniente) para luego en su tramo final resurgir y cumplir (casi) todas las expectativas que uno podía tener en ella.

No es la primera vez que el cine de animación se acerca al tema de la vida más allá de la muerte, por lo que se puede decir que el mundo de los difuntos en esta película está lleno de luz y colorido como pasaba en La novia cadaver de Tim Burton (aunque también sería tan solo esa semejanza) Y es que pocas veces se ha tratado un tema tan espinoso como el más allá en títulos de animación que, por su misma condición, tienen a su mayoría de público potencial entre los más jóvenes, por lo que también resulta digno de valorar el riesgo a la hora de enfrentarse a un reto así, que los directores de esta película (Lee Unkrich y Adrián Molina) solventan de manera muy notable. Visto desde el punto de vista del adulto que tiene que ir al cine a verla con chavales, la encuentro muy recomendable a la hora de hacerles entender a los más pequeños lo que es y significa la pérdida de un ser querido pero el emotivo hecho de que siempre guardemos su recuerdo. Eso mismo, sumado al de la importancia de la familia, serían los mensajes más claros que nos quiere transmitir esta Coco, y aunque a algunos les pueda parecer tan solo “más de lo mismo”, aqui se demuestra que cuando Pixar se esmera puede tocarnos nuestro corazón y nuestra alma, siempre desde el mayor de los respetos, en este caso, a México y su cultura y tradiciones.

La calidad visual es maravillosa (muy mal tendrían que estar las cosas para que en ese apartado fallaran) pero si es verdad que en su historia pueden pecar en su tramo medio de detalles que parecen recordarnos a uno de esos extensos culebrones de sobremesa (aunque igual es una semejanza buscada adrede, no en vano México es un pais creador y exportador de gran cantidad de telenovelas) Asimismo se produce un giro argumental que en mi caso me hizo recordar la película Up, también de Pixar, curiosamente un título donde se tocaba el tema de la muerte, aunque fuera de manera más secundaria en su más que notable prólogo. Pero son pequeños tropiezos que uno le perdona a este film aunque solo sea por su acertado tono tan humano que llegado al final desborda los sentimientos sobretodo hacia el personaje que da título a este film, si bien el que sería su protagonista (el joven Miguel de 12 años) también resulta entrañable en su búsqueda de sus orígenes movido por su fuerte afición a la música, lo que le llevará a conocerse mejor tanto a si mismo como a su familia, todo ello con la fiesta del Día de los Muertos como telón de fondo. Poblada de múltiples referencias hacia su pais de origen (que van desde la de un Ernesto de la Cruz que recuerda a Jorge Negrete hasta las referencias hacia Frida Kahlo) no me extraña que Coco ya sea la más taquillera en la historia de México porque es la mejor carta de presentación que dicho pais podría tener.

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  • FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB (en inglés) y FilmAffinity (en español)
  • FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 1 de diciembre de 2017
  • Galería de posters por este enlace.
  • LO MEJOR: Es una apuesta arriesgada teniendo en cuenta su público potencial (no olvidemos que aparte de Pixar también es Disney, con lo que eso conlleva) pero que cumple con creces tanto a nivel visual, donde resulta magnífica, como a nivel argumental, donde pese a pequeños baches resulta emotiva y respetuosa.
  • LO PEOR: Pequeños detalles en su tramo medio, donde quizás puede hacerse demasiado densa, si bien pronto remonta para cumplir (casi) todas las expectativas plantadas en su origen.
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